Mi discurso como padrino de la primera promoción de graduados en Periodismo de la CEU-UCH

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He de confesaros que cuando el delegado me dio la noticia de que me habíais elegido como padrino de la promoción, me emocioné bastante. José Ángel dirá que no, que cuando me lo dijo en El Rotativo seguí mirando la pantalla del ordenador y sólo dije “¿en serio?”. Pero es mi forma de asimilar las cosas, seguir haciendo lo que sé hacer y pensarlo todo luego.

Me emocioné porque os he dado clase en 2º, de Técnicas de la Comunicación Visual, y sé que desde entonces odiáis Illustrator; os di clase en 3º, de Diseño Periodístico, y sé que no queréis ni oír hablar de InDesign (bueno, Piti y Carmen, sí, pero es que algún friky tenía que haber en clase…); os he dado clase este año, de Comnicación Digital y Arquitectura de la Información, y sé que algunos suspirasteis cuando supisteis que no estabais en mi grupo, sino en el de Elvira… pero también sé que casi os hago odiar el periodismo digital, El Submarino, las redes sociales, los gráficos interactivos…

Sin embargo, algunos de vosotros sois casi masoquistas, bueno, algunas, cuatro, en concreto, porque vais y elegís un proyecto práctico como trabajo final de grado… diseñar una revista… ¿No os parasteis a pensar que os podía tocar yo de director?

Y ahora vais y me elegís padrino… Pues eso, que me emocioné, porque para mí esto ha sido una demostración de que estaba equivocado, de que no me odiáis tanto, aunque veo que algunos ponéis caras que dicen que sí… O quizá es que del odio al amor solo hay un paso… O quizá es lo que me dice mi mujer todos los días, que al final el roce hace el cariño…

Desde luego roce hemos tenido: en clase, por e-mail, en El Rotativo, en tutorías, en los pasillos, en Facebook, en Twitter… Vamos, que esta noche o nos terminamos abrazando o nos damos de leches… Alguno tiene cara de querer darme de leches… Y es normal, porque os he hecho currar, mucho, os hemos hecho currar mucho. Muchos, yo el primero, hemos llevado a la práctica eso de que con Bolonia por cada hora de clase tenéis que trabajar dos horas en casa… Sí, ya lo sé, qué pesado, otra vez con la misma cantinela…

Pero, como os decía, yo no entiendo otra forma de hacer las cosas… trabajar, trabajar, trabajar… Y sé que alguna ha preguntado alguna vez que cuándo duermo… ¿no, Piti? Trabajar para aprender y aprender para trabajar mejor, para ser mejor profesor, mejor compañero, mejor marido, mejor padre, mejor persona. Pero eso no se consigue sólo con trabajo, es necesario otro ingrediente, básico, sustantivo, de titular: el cariño, o, mejor dicho, el amor.

Y ahora es cuando me pongo serio.

Y esto del amor no lo digo como un sentimiento ñoño, no. Digo amor como aprecio, como cariño, como ponerte en la piel del otro. Amor a lo que haces en cada momento, poniendo pasión y entrega, esfuerzo en lo que se realiza; amor al prójimo, porque como profesor y como periodista lo que haces no es para ti ni para hacerte grande tú, sino por el otro, para que el otro crezca y sea más libre; y amor a uno mismo, saberse capaz de lo que hay que hacer porque tienes las ideas y las herramientas para hacerlo.

Cuando uno trabaja así, con amor por uno mismo, por lo que hace y por el otro, surge el tercer ingrediente: la honestidad. Honestidad con la verdad, con los hechos, no con mi visión de los hechos; honestidad con mi trabajo, con mi forma de hacer; honestidad con uno mismo y con los demás.

Y quiero pensar que estos tres ingredientes, trabajo, amor y honestidad, conforman eso que en el CEU llamamos “excelencia”, o al menos esto es lo que yo entiendo por excelencia. Esto es lo que hemos intentado transmitiros en estos cuatro años, que seáis excelentes en vuestro trabajo, que seáis excelentes periodistas, pero también que seáis excelentes personas.

Esta excelencia es la que debe guiar vuestro camino a partir de ahora, o la que me gustaría que lo hiciera, porque esto es lo que hace crecer a una Universidad, que sus titulados sean excelentes en este sentido; esto es lo que hace crecer a unas personas, vosotros, que seréis capaces de sobreponeos a todo lo externo, a la crisis, a la falta de trabajo, a la desesperanza; y esto es lo que engrandece nuestra tarea como profesores.

Y término ya, que soy un pesado. Espero que no queráis darme de leches después de esto… Mucho ánimo y muchas gracias por darme la oportunidad de compartir esto con vosotros. Gracias.

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Acerca de Paco Nunez

CEO at Nunez Communications. I was professor at CEU Cardenal Herrera University (Spain) teaching Journalism and Digital Communication and I was editor of El Rotativo, a newspaper made by students of Journalism.
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