Sanidad y el sinsentido de los reinos de taifas

Hace un mes aproximadamente estuvimos en mi tierra, Andalucía, y, como suele pasar en estos casos, se nos pusieron enfermos los niños (ya se sabe, el cambio de aires, que no sienta siempre bien). Los llevamos al médico y ahí empezó un periplo que no he podido resistirme a comentar.

Como el asunto no parecía muy grave, los llevamos al centro de salud y no al hospital (por urgencias). Como nosotros tenemos tarjeta sanitaria de la Comunidad Valenciana, no nos pudieron dar cita, sino que tuvimos que esperar a que atendiesen a todos los niños de allí y entonces, cuando la pediatra ya se iba a marchar a casa, pudo atendernos, aunque no de muy buena gana, todo sea dicho.

La mujer identificó el problema y el diagnóstico rápidamente: necesitan antibiótico. Se puso a hacer la receta y, de repente, se detiene y piensa en voz alta:

“Pero… a vosotros no os sirven las recetas, porque desde septiembre la Junta de Andalucía cobra unas tasas por recetas que se calculan según la tarjeta sanitaria, pero la vuestra no sirve aquí en Andalucía… así que no tiene sentido que os haga la receta… pero sin receta no os van a dar el antibiótico… pues no sé… ¿Qué hacemos¿”

“¿Y a mí qué me cuenta?” Estuve apunto de responder, pero no lo hice. “Pues no sé, usted sabrá, que es la profesional…”. Y ahí dejé la bomba.

“Un momento, a ver si lo averiguo”

Y varias llamadas telefónicas después…

“Vale, ya sé. Os voy a hacer una prescripción médica para que en la farmacia os den el antibiótico. Pero como no es una receta vais a tener que pagar el precio completo y no os van a poder hacer el descuento de lo que paga la Seguridad Social. Lo que tenéis que hacer es que en la farmacia os den un resguardo o algo así y luego, con ese resguardo y vuestra tarjeta, cuando volváis a Valencia, vais a la farmacia para que allí os devuelvan el dinero que se supone que financia la Seguridad Social de este medicamento”.

Y la respuesta de mi mujer:

“¿En serio?”

La pediatra mira con cara de “y tan en serio, ¿tengo yo cara de estar de broma, que hace ya un rato que me tenía que haber ido a casa…?”.

Mi mujer fue a la farmacia, consiguió el antibiótico y preguntó al farmacéutico lo que la pediatra dijo. El farmacéutico no tenía ni idea de aquello y lo que dio a mi mujer fue el ticket, así que decidimos no ir con eso a una farmacia de Valencia porque pasar por ese trance dos veces nos parecía exagerado.

Conclusión: esto de tener 17+2 reinos de taifas en cuanto a sanidad se refiere es un sinsentido total. Uno se pone malo allende la fronteras de su reino y todo se convierte en una odisea surrealista. ¿Soy yo os esto es “algo incompresible”? ¿Es que a ninguno de los que gobiernan se le ha puesto nunca un hijo enfermo en otra comunidad autónoma?

Si alguien tiene más casos de estos, me gustaría conocerlos.

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Acerca de Paco Nunez

CEO at Nunez Communications. I was professor at CEU Cardenal Herrera University (Spain) teaching Journalism and Digital Communication and I was editor of El Rotativo, a newspaper made by students of Journalism.
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